Taza
Estas tazas de cerámica ocre, con sus diseños geométricos y el rostro central, fueron parte de la línea Diaguita de Fanaloza, la Fábrica Nacional de Loza Penco. Diseñada en 1968 por Hernán González del Campo y lanzada al mercado en 1970, la línea adaptó los patrones decorativos de los pueblos originarios del Norte Chico a la producción industrial, convirtiéndose en uno de los regalos más populares de la época.
En un país donde lo importado era sinónimo de calidad, Fanaloza apostó por lo local: una estética indígena, fabricada en Chile, pensada para las mesas y vitrinas de los hogares chilenos.
¿Conoces otros objetos cotidianos que rescaten estéticas de pueblos originarios? ¿Dónde está la línea entre inspirarse de una cultura y apropiarse de ella?
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