Calvario dentro de una botella
En las cárceles, el tiempo pasa de otra manera. El arte carcelario surgió de eso: de la necesidad de hacer algo con las horas, las manos y lo que hubiera disponible. Nacieron así obras que, como esta botella con escenas de de la pasión de Cristo, transformaban materiales simples en piezas de gran belleza y sentido, que muchas veces generaraban ingresos para el interno o su familia.
Más que su lugar de origen, lo que define a este arte es su capacidad de visibilizar el mundo de un grupo históricamente marginado. Un mundo construido desde el encierro.
¿Conoces o has visto alguna obra creada en una cárcel? ¿Qué hiciste tú con tus manos cuando la pandemia nos tuvo en situación de encierro?
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