Miniatura de crin
En Rari, a 22 kilómetros de Linares, las mujeres tejen desde hace más de doscientos años con crin de cola de caballo, una técnica única en el mundo. Las fibras se lavan, se tiñen con anilinas y se entraman a mano para crear figuras diminutas de entre 7 milímetros y 12 centímetros.
Tradicionalmente se usaban raicillas de álamo para dar cuerpo al tejido, pero la privatización de tierras, la canalización y sequía de cauces, y el uso de fertilizantes las fueron debilitando hasta hacerlas inutilizables. Hoy se usa ixtle, una fibra importada desde México. Un arte que se adapta para sobrevivir.
¿Crees que el cambio climático está afectando los oficios tradicionales en Chile? ¿Conoces algún otro oficio o tradición que haya tenido que adaptarse por razones ambientales?
Responder
Es muy impresionante constatar cómo la explotación de los territorios repercute en las prácticas tradicionales de los mismos. Antiguamente este tipo de piezas tenía incluso mayor proporción de fibra vegetal que de fibra animal -gracias a los museos que conservan piezas muy antiguas, sabemos que es así. Hoy es al revés. Es esperanzador saber que estas prácticas se adaptan para sobrevivir y seguir dándole sustento a esas manos creadoras.
Por supuesto que el cambio climático ha afectado este y tantos otros oficios tradicionales de nuestro país. Provoca impotencia, pena y rabia constatar la inconsciencia con la que se pretende “evolucionar” y “hacer crecer la economía”. No les importa el costo ambiental ni humano. Otro oficio gravemente afectado es el de los arrieros cordilleranos. El deshielo de los glaciares y la mega sequia han disminuido dramáticamente los pastizales para alimentar a sus animales y asi poder hacer quesos, entre otros subproductos. Es desalentador y desesperanzador percibir la poca o nula atención que se está poniendo actualmente en la crisis ambiental.