Figurilla de abuelita tomando mate
Conjunto de tres figurillas fabricadas en cerámica policromada, que representan a una mujer, sentada y bebiendo mate; una mesa con tres elementos en su superficie, y un brasero con una tetera.
La cerámica de Talagante es conocida por sus figuras costumbristas en miniatura. Piezas moldeadas a mano con greda y arena, cocidas y pintadas con colores vivos, que retratan la vida cotidiana campesina con una precisión y un cariño que pocas técnicas logran.
Esta pieza, fabricada por la artesana Elizabeth Gálvez de Varela es ejemplo de aquella tradición. Tres pequeñas figurillas de greda policromada que retratan una mujer tomando mate junto a una mesa y un brasero con tetera. Una escena de cerámica que podría ser el living de cualquier abuela del campo chileno.
¿Tienes algún recuerdo de la cocina o el living de tu abuela? ¿Hay alguna escena de tu infancia que asocies con el campo chileno?
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Recuerdo de chica haber probado el mate y arrugar la nariz y el entrecejo para rechazarlo de la manera más respetuosa que puede hacerlo una niña… Ahora, ya un poco más grande, el mate es una bebida necesaria en los días fríos, los paseos al campo y en el río después de un baño largo en el verano
Recuerdo cuando empecé a tomar Mate en la casa, era una practica que se había dejado en la familia, pero todos se pusieron muy felices al recordar a mi bisabuelita Chela una incansable amante del mate, me contaron que ella estaba todo el día con su mate hiciera lo que hiciera. Sin querer la familia hizo memoria, hoy esta figura me hace recordar a mi abuelita Chela a quien no conocí pero con la cual siempre está en nuestra memoria. Gracias
La cocina es el espacio vivo que más recuerdo de mi abuela que vivía en el campo. Ella cocinaba y hacía mil maravillas junto al fuego. Siempre preparaba cosas ricas como empanadas, chilenitos, pan, o empolvados y los acompañaba de una taza bien caliente. Recuerdo su tetera antigua, de esas que piteaba fuerte y alcanzaba para llenar varias tazas grandes, algunas con mate, otras con té y para los pequeños, leche.
En el campo chileno la cocina es el centro y manifestación del amor. Mi abuela siempre decía que lo que no se podía expresar en palabras se hacía con el alimento caliente.