Dieciocho de septiembre en Santiago
Composición en formato apaisado. En primer plano una calle con edificios a sus costados. Todos están decorados en sus fachadas con banderas tricolores.
¿Cuánto ha cambiado la celebración del Dieciocho en sesenta años? Esta acuarela de 1959 sugiere que, al menos en una cosa, casi nada.
La calle Santo Domingo, en Santiago, aparece cubierta de banderas tricolores de fachada en fachada, sin una sola persona en escena. La obra fue pintada por alguien cuyo nombre no conocemos, y sin embargo lo que captura es profundamente compartido: esa transformación anual del espacio urbano en un escenario festivo y colectivo, que ocurría entonces y sigue ocurriendo hoy, puntualmente cada septiembre, durante las Fiestas Patrias.
¿Pones banderas en tu casa para Fiestas Patrias? ¿Cuál es tu recuerdo más querido de un Dieciocho de Septiembre?
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Me encantan las acuarelas. Pero yo veo personas en la imagen
Al mundo le falta 18´.
Le falta alegría, familia, comida, vinito, cuecas, cumbias y corridos. Gritos locos por una talla ¡uyuuii! papito y mamita enseñándonos a cocinar y a cantar el himno nacional.
Una sobremesa con pan amasado, sopaipillas, empanadas y pebre. Siestas relajantes, niños jugando libres con el viento, olor a primavera y pasto tierno.
Más comida. Del norte, centro y sur. El sausauleru, el costillar es mio. Los abuelos vivos, los amigos gritando en nuestra puerta ¡alo!
La parada militar, los minos encacha’os, y más comida.
Para finalizar, sobrevivir al 18′ y que todos vuelvan en paz a sus vidas después de un tentempié antes del cumpleaños de Jesús.