Espingarda
El oficio armero era una tradición familiar. En los grandes centros de fabricación de armas de la Europa del siglo XVII, el saber pasaba de generación en generación y el apellido valía tanto como el arma. Así ocurrió con los Cominaz, a veces escritos «Cominazo», cuyo nombre grabado en el cañón se convirtió en sinónimo de calidad.
En 1651, Lazari Cominaz creó esta arma larga para la caza, cuyo diseño recuerda a la espingarda, arma de fuego que los españoles trajeron a América durante la conquista y que cambió para siempre la forma de hacer la guerra en el continente.
¿Qué objetos de tu familia conservan una historia o un oficio que ha pasado de generación en generación? ¿Te parece que un arma puede ser también una obra de arte?
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