Lanchones chilotes
Fotografía en blanco y negro de una escena portuaria activa. En primer plano, dos bueyes uncidos a una carreta de madera avanzan con el agua hasta los corvejones, trabajando directamente desde el mar hacia la orilla. La carreta transporta carga descargada desde las lanchas. Alrededor, varias embarcaciones de vela con mástiles altos están ancladas o en faena: son las lanchas chilotas, de madera oscura y velas plegadas. Algunos hombres trabajan sobre las cubiertas. Al fondo, el agua tranquila de la bahía y un cerro cubierto de vegetación densa cierran la escena.
Antes del camión y la grúa, la madera viajaba así desde los bosques del sur en lancha chilota, y desde la lancha a tierra en carreta de bueyes, con el agua hasta las rodillas. En lugares como Puerto Montt o Chiloé, las embarcaciones de madera sostenían la economía, conectaban las islas y permitían el intercambio de alimentos, animales y materiales entre comunidades aisladas.
Construidas a mano por carpinteros de ribera, estas lanchas reunían conocimientos transmitidos por generaciones, adaptados a la lluvia, el viento y las complejas aguas australes. Y con ello, hacían del mar un camino cotidiano.
¿Tienes algún recuerdo ligado a un puerto, una feria o un mercado? ¿Qué había ahí que ya no está?
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Recuerdo a los carretoneros en las ferias libres de San Miguel, quienes juntaban una caja con ruedas de rodamiento para llevar las bolsas de las personas que compraban… nos acompañaban durante la compra, luego hasta la casa, donde mi padre les daba un dinero y algo para comer… incluso mi padre tenía un carretonero favorito, al que esperaba incluso cuando no estaba