Palmatoria
Lota fue durante un siglo la capital del carbón en Chile. La minería lo organizaba todo: el trabajo, el barrio, la vida familiar. Cuando la población creció por la llegada de nuevos mineros, también aumentó la necesidad de que sus esposas e hijas pudieran trabajar, aunque las posibilidades eran escasas.
Fue así como la familia Cousiño, dueña de la compañía carbonífera, abrió en 1930 una sección de cerámica esmaltada en su fábrica. Allí, mujeres de distintas edades dieron forma a piezas que, como esta palmatoria, alcanzaron gran prestigio y llegaron a los hogares de miles de familias chilenas.
¿Conoces alguna historia de mujeres que abrieron camino en un oficio? ¿Tienes en casa algún objeto fabricado en Chile que valores especialmente?
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