Pistola trampa
Esta pistola no tiene gatillo. Tampoco está diseñada para que la sostenga una mano. Funcionaba así: se cargaban los dos cañones, se ataba carne a las púas metálicas y se dejaba en el suelo. Cuando un animal tiraba de la carnada, las púas se cerraban sobre su cabeza y ambos cañones disparaban al mismo tiempo. Sin gatillo, sin cazador.
Patentada en 1857 en Connecticut, en plena expansión hacia el oeste estadounidense, era una solución práctica y brutal para la caza. Un objeto que dice mucho sobre la relación entre humanos y animales en el siglo XIX.
¿Cómo ha cambiado nuestra relación con los animales desde el siglo XIX hasta hoy? ¿Crees que hoy seguimos normalizando ciertas formas de violencia hacia ellos?
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