Retrato de Aníbal Montt Pinto
Aníbal Montt Pinto murió en 1896, a los cuatro años, a causa de una meningitis tuberculosa. Este retrato al óleo fue pintado nueve años después, probablemente a partir de una fotografía. Se trata de una obra póstuma, una práctica común en los siglos XIX y comienzos del XX, cuando la mortalidad infantil era frecuente y las familias de élite encargaban pinturas de este tipo para preservar la memoria de sus hijos fallecidos. El niño aparece de pie, con traje blanco y de apariencia serena, como si el tiempo se hubiera detenido justo antes de que todo cambiara para su familia.
¿Conoces alguna práctica familiar para recordar a quienes ya no están? ¿Qué objeto o imagen guardarías para recordar a alguien querido?
ResponderAún no hay historias compartidas. Sé la primera persona en comentar.